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¿Dónde está el dinero?

"Cabe destacar que los empleados en cabeza de Adrian Restrepo nos han echado tres veces la policía sin resultados. Ellos, los de la policía han terminado dándonos la razón: nosotros somos los dueños y ellos los empleados. Adran Restrepo, líder de la corrupción imperante en Sayco cree que son las épocas de Jairo Ruge, en que el maltrato a compositores y autores era la constante" (12/agosto/2012)

(blogvallenato.com)



Debe ser mala suerte, pero el caso es que allá donde está el señor Restrepo, los autores acaban muy cabreados y con los bolsillos muy mermados.

Pocas veces se ha visto en Sgae un aluvión de protestas y un ambiente más crispado que el producido por el reciente reparto trimestral de marzo de 2022. Las minúsculas liquidaciones con las que se han encontrado los socios no tienen explicación ninguna, más allá de los opacos manejos en el sistema de reparto que el director general, con la anuencia del presidente y la junta directiva (salvo honrosas excepciones) ha


decidido aplicar a una ya de por sí mermada caja social.


En los últimos tiempos, hemos vivido una constante reclamación social por lo exiguo de los ingresos, que era respondida con excusas de todo tipo, desde el abuso de los músicos televisivos con la que justificaban la merma de los repertorios comerciales, hasta la penalización del Audiovisual a causa de de la voracidad de los repertorios musicales, o la morosidad de los usuarios (debida, en realidad, a una incapacidad negociadora y a una arbitrariedad manifiesta en las modificaciones reglamentarias "a la carta"). El caso es que, desde los más de 300 millones de € que recaudábamos y repartíamos en 2018, se ha pasado a una limosnilla escuálida que no da ni para un café con leche, en el mejor de los casos, a la mayoría de los socios, algo que choca bastante con los triunfalistas comunicados con los que nos bombardean, el señor Onetti desde la presidencia de la entidad, o incluso desde alguna de sus vicepresidencias.

Fermín Cabal (Vicepresidente de GD)

Decía por ejemplo el vicepresidente del Colegio de Gran Derecho, señor Fermín Cabal, hace apenas un par de meses, en su epístola titulada "LUZ AL FINAL DEL TUNEL", entre otras cosas: "Creemos que nuestra Sociedad tiene que defender, como hacen otras sociedades de gestión europeas, los derechos de nuestros socios fomentando su formación y facilitando la difusión de sus obras, respetando escrupulosamente la transparencia del reparto y el marco legal español y europeo en el que nos movemos, y potenciando nuestro repertorio autóctono, el activo más preciado de la sociedad, facilitando la apertura de ventanas mediáticas adecuadas para su difusión y promoción".

Según el señor Cabal, "la situación, a pesar del impacto de la pandemia que ha repercutido en la recaudación, está mejorando sensiblemente".

Comprenderán el desconcierto de los socios ante esta liquidación paupérrima, que poco tiene que ver con los admirables propósitos del vicepresidente.

Claro que su entusiasmo resulta más comprensible si tenemos en cuenta que estas declaraciones se produjeron unos días antes de la Asamblea General de 9 de febrero y que su comunicado finalizaba con una llamada (en mayúsculas) al voto social: "QUIENES NO HABEIS VOTADO AUN TODAVIA ESTAIS A TIEMPO. NOS QUEDAN TRES DIAS PARA VOTAR: HOY, MAÑANA Y PASADO, AUNQUE TAMBIEN PODEIS REGISTRAROS COMO PARTICIPANTES Y VOTAR ELECTRONICAMENTE EN LA MISMA ASAMBLEA".

El caso es que, independientemente de un posible fraude, que está siendo investigado en sede Policial, muchos de los que hoy se rasgan las vestiduras ante la realidad de sus liquidaciones (pese a los buenos augurios de Cabal) votaron lo que hoy cosechan, y de aquellos polvos, estos lodos...

Tampoco parece muy comprensible para los socios el hecho de que, tras el triunfalista comunicado de Sgae, anunciando el cobro de la totalidad de los derechos adeudados por ATRESMEDIA (omitiendo, eso sí, el sustancioso descuento aplicado, que dejaba por el camino más de 20 millones de de nuestro dinero), llegasen unas liquidaciones tan mermadas. Claro que, seguramente, no leyeron que desde la entidad habían decidido no reflejar tan heroica gesta hasta el reparto del próximo junio. Y nadie preguntó por qué retrasar a junio el pago pendiente a los socios de sus derechos generados del 2º Semestre de 2019 al 1º Trimestre de 2021, e incluso de la factura en tiempo del 2º Trimestre del mismo año.


Cosas de Restrepo, imaginamos.


- ¿Dónde está mejor el dinero que en la caja de la entidad?, debió pensar el director general, hombre curtido ya en lo que a cabrear al personal y esconder la mano se refiere, y si no, que pregunten a los autores colombianos... (https://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-5112699).


El caso es que, por lo que nos dicen, no es sólo que los autores de los conciertos nocturnos hayan recibido cero patatero, sino que nadie sabe dónde ha ido a parar el dinero que se ha tomado de esa franja (que, por otra parte, hace meses que está minimizada).


- Los repertorios propios en horario matutino, vespertino e incluso de Prime Time de las televisiones (léanse caretas, sintonías, fondos y demás música incidental propia del medio y tan susceptible de generar derechos de C.P como los repertorios comerciales) han caído a apenas un 30 o 40% de lo que les venían liquidando (es decir, que sus autores, no sólo no han visto un de ese dinero nocturno supuestamente redistribuido que iba a ser repartido al resto de franjas, sino que han perdido en muchos casos más del 70% de su cifra normal).


- Pero es que los autores de repertorios comerciales, esos a los que se decía que la noche les robaba y que con la nueva normativa iban a recuperar su dinero, no sólo no han visto incremento alguno en sus liquidaciones, sino que en muchos casos se han visto también mermadas.


- Y tampoco los socios del Audiovisual lo tienen mucho mejor. También a ellos se los incitó al conflicto y se los victimizó frente a los terribles músicos televisivos, prometiéndoles un futuro pletórico tras la victoria final sobre la nefanda rueda. Pero el caso es que, pese a las promesas victoriosas de los señores Onetti, Cabal y demás telepredicadores de esta Nueva Sgae, no sólo no han visto crecer sus liquidaciones (amenazadas ahora, además, por inminentes "cargos" por la chapuza del señor Restrepo en anteriores repartos, avalada por la "inseguridad jurídica" que ha instalado la señora Beca en la entidad), sino que han comprobado (o eso dicen, al menos) que cobran ¡hasta 16 veces menos! de lo que los socios de DAMA perciben, no ya por repertorios similares, sino por porcentajes equivalentes de la misma obra en una y otra entidad.

Y debe ser verdad cuando, no sólo han tomado las de Villadiego rumbo a DAMA en un elevado número, sino que unos cincuenta socios del Audiovisual han presentado un requerimiento a Sgae por ese motivo (algo de lo que no informa tampoco el señor Onetti, representante del Audiovisual para más "inri", en sus "Aló Presidente" con que nos bombardea el correo con sus ensoñaciones de apariencia post-etílica –por infundadas e irreales– cada vez que nos quiere vender una "burra" de las suyas.

El caso es que nadie sabe a dónde habrá ido a parar el dinero prometido a unos y otros. Se aplican normas de reparto a gusto del consumidor y se siguen los designios del ínclito Hernández, quien, desde la trastienda, como un gobernante en la sombra, protegido y "empoderado" por las multinacionales y venerado como si de un Gurú se tratase por el vicepresidente de Pequeño Derecho, señor Sabino Méndez (que le consulta, dicen, hasta para ir al lavabo) marca la hoja de ruta de una Sgae de la que fue despedido hace años por un presunto conflicto de interés, aunque, gracias a sus "protectores" consiguió una jugosísima indemnización (la cosa "manda huevos", cuando había quedado patente su inaceptable actuación) que, por otra parte, debe haber quedado en anécdota en comparación de los sablazos que debe estar pegándoles a sus "crédulos clientes" multinacionales desde hace años, siempre de enredo en enredo y cobrando jugosas minutas.


En fin, que de momento nos tenemos que quedar con la duda.


El Sr.Soria, cesado por advertir sobre irregularidades.

El único que podría decirnos dónde está el dinero, el señor Soria, hasta hace poco director financiero de la entidad, fue fulminantemente despedido por el señor Restrepo (con la anuencia, eso sí, del consejo y su presidente), tras, precisamente, haber advertido de algunas presuntas irregularidades en el reparto. Ahora, sin sustituto nombrado, es el propio señor Restrepo (con el beneplácito del presidente y su junta directiva) el que maneja las cuentas, con los resultados que están comprobando atónitos los autores y editores de Sgae.


Y así será mientras los socios lo sigan permitiendo, el señor Restrepo campe a sus anchas y el supervisor patrio no decida tomar cartas en el asunto, como sí hicieron en Colombia en 2012 (https://www.semana.com/gobierno-interviene-sayco/262759-3



Mucho me temo que, si los socios quieren saber dónde está su dinero, antes o después, tendrán que preguntárselo a un juez...



José Miguel Fernández Sastrón

(27 de marzo de 2022)