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La Cena sevillana "Anti covid"de Onetti

Actualizado: jun 11

“Exageráis la hipocresía de los hombres. La mayoría piensa demasiado poco para permitirse el lujo de poder pensar doble.”

(Marguerite Yourcenar)

Dicen que una imagen vale más que mil palabras y, seguramente, tienen razón.

La imagen de ayer habla por sí sola de la pantomima que vivimos en esta Sgae "onettiana", en la que los socios pintamos entre poco y nada, y se nos mantiene fuera de juego a base de asambleas teledirigidas, opacidad informativa, arbitrariedad en los repartos, y silencio administrativo.

Los socios hemos sido convocados a una asamblea exclusivamente telemática el próximo 23 de junio, en un "eslalon jurídico" y un cinismo institucional que sólo el juez podría evitar, mediante medidas cautelares que ya han sido oportunamente solicitadas.


¿Por qué una asamblea y unas preasambleas exclusivamente telemáticas?


Las razones que han llevado a esta convocatoria telemática, según nos informa la propia entidad, obedecen a que "la situación creada por la SARC-2 o COVID 19, supone una situación excepcional, no sólo en la vida diaria de las personas, sino también en las relaciones societarias, que ha dado lugar a nuevas normativas que se basan e inciden en la situación de excepcionalidad y transitoriedad".


Es por ello, nos dicen, que "dada la actual situación de excepcionalidad debido a la pandemia, se ha decidido celebrar de manera telemática el próximo 23 de junio la Asamblea General Ordinaria, igual que las tres preasambleas programadas los días 14,15 y 16 de junio en Valencia, Sevilla y Barcelona respectivamente".


Ya hemos comentado en una entrada anterior (https://www.asesorautor.com/post/sgae-opta-por-un-ilegal-estado-de-alarma) la escasa base jurídica que ampara esta arbitraria decisión del Sr. Onetti y su Junta Directiva (que la aprobó por unanimidad, aunque algunos parecen sentirse algo confusos en este momento, cosa habitual, por otra parte, en aquellos que desarrollan esta conciencia siempre a posteriori y tras avalar los dislates con que nos vienen obsequiando desde la presidencia y la dirección general, asumiendo con ello una responsabilidad que no evitarán con golpes de pecho a toro pasado).


No insistiremos, pues, en el aspecto jurídico, que ya obra en manos competentes.



La alarma que ni ellos se creen...



GªPelayo, el "conseguidor", también ayer en Sevilla

Hoy no se trata ya de una cuestión jurídica, sino de una obviedad insultante para los socios de Sgae, como es la tomadura de pelo que supone la alarma que nos venden frente a la relajada actividad proselitista que Onetti y su "recaudador oficial" (a 10.000€ mensuales), García Pelayo, llevan a cabo de cara a conseguir apoyos para su pantomima asamblearia, a costa, eso sí, del erario social (el generoso perímetro abdominal de alguno nos está costando un dinerito a los socios, no crean).


Como saben ustedes, no sólo la asamblea general será exclusivamente telemática, sino también las preasambleas (concretamente nos hablan de Barcelona, Valencia y Sevilla), a las que los socios tampoco podrán asistir debido a una lamentable "realidad externa", "en la que debemos velar no sólo por la salud de nuestros socios y trabajadores, sino por la sociedad en general, mostrando una responsabilidad ejemplar".



Si nos atenemos a la media histórica de asistencia de las preasambleas sevillanas, veremos que, salvo ocasiones muy determinadas, ronda alrededor de entre veinte y treinta y tantos socios, que no podrán reunirse en esta ocasión debido a la preocupación del presidente y su equipo por su seguridad, renunciando al saludable ejercicio democrático que suponen las asambleas normales.



Una responsabilidad ejemplar...


La cosa es que esta responsabilidad y esta ejemplaridad no parecen tener cabida cuando se trata de pescar votos entre un grupo de "elegidos" (la mayoría de los autores no estaban invitados a esa cena de más de 4.000€, en un afamado restaurante sevillano, que contribuirían, eso sí, a pagar).


Y es que, lo de impedir la presencia de los socios sevillanos en la preasamblea no parece incompatible con reunirse con unos 25 de ellos en un restaurante para "exaltar los grandes valores de la sgae" y conocer las bondades del presidente Onetti y su séquito.

Y, ya de paso, por qué no, darse un homenaje a costa de los socios ignorados.


La conciencia "covidiana" del presidente se adormeció, parece ser, con los "caldos" andaluces, como vemos en la fotografía que uno de los convidados nos ofreció en las redes sociales, y "la situación de crisis sanitaria" aducida para cercenar el derecho de los socios a asistir a preasambleas y asambleas no impidió este entrañable encuentro de unos 25 "elegidos" con el presidente y empleados de la casa, ni este posado que transgrede todas las normas sanitarias establecidas para las reuniones (tanto por la ausencia de mascarillas, como de la distancia social recomendada).


Recuerdo de la "cena super controlada anti covid"

Obviamente, el Sr. Onetti no esperaba que se publicitase su "licencia sanitaria" y de hecho, no tardó mucho en cambiarse esta fotografía por otra menos reveladora.


Pero ya tarde...


Lo que no creo, es que veamos las fotografías de las otras reuniones previstas (hoy en Valencia, sin ir más lejos), en las que seguro que se toman las medidas oportunas, si no sanitarias, al menos sí en materia de discreción y confidencialidad.


Ahora, el señor presidente podrá decir lo que quiera y culpar a quien quiera cuando, como parece lo más razonable, se desautorice su caprichosa decisión de limitar un derecho fundamental de los socios de Sgae, como es la asistencia a las preasambleas y a la asamblea, basándose en unas precauciones que él mismo ha demostrado pasarse por el "arco de triunfo", cuando le conviene.


Y es que el mayor argumento para desenmascarar su juego falaz para garantizarse otro "avasallador triunfo" en una asamblea ficticia con una representación simbólica (un 0,61% en la última) lo ha dado él con una frívola demostración que sólo puede ser producto de la prepotencia más absoluta (el silencio del supervisor ha reforzado, sin duda, su sensación de impunidad).

O de la torpeza más lamentable...


Lo peor es que los socios, además de ser los "panolis" de la película, somos los que pagamos la factura de los festejos.


Al Sr. Onetti y su Junta Directiva, al Sr. Restrepo, y demás empleados de la casa participantes del ágape, se les ha visto el plumero.


¡Y de qué manera!


Otra cosa es que se mire hacia otro lado...



José Miguel Fernández Sastrón

(10 de junio de 2021)